Separar espacios sin utilizar paredes

Los espacios diáfanos y abiertos están a la orden del día. No es necesario compartimentar un espacio hasta la saciedad para poder disfrutar de distintos ambientes en un mismo hogar. Hay ciertos recursos de interiorismo que nos pueden ayudar a separar espacios y crear transiciones entre ellos.

Un recurso bastante utilizado, quizá el más parecido a situar un tabique, es la utilización de estanterías para dividir ambientes. Hay muchas formas de llevarlo a cabo, aquí entrará en juego el ingenio de cada diseñador para no crear un muro, si no un mueble que de transición entre espacios y a su vez no sea una barrera visual. Una estantería minimalista podría asegurarnos ambas funciones, pero cada proyecto requiere mantener su propio estilo y combinación de materiales.

Ideas para separar espacios.

Otro sistema, sería el cambio de pavimento. Un ligero cambio de materiales puede otorgar al espacio unas propiedades distintas respecto a los ambientes contiguos. Podemos combinar un parquet con un mosaico hidráulico, un microcemento con unos tablones de madera natural o simplemente cambiar la dirección de éste y así conseguir, con un cambio mínimo, espacios diferentes.

A veces, cuando un espacio se quiere transformar una vez finalizado el proyecto, al cliente no le interesa hacer grandes reformas ni invertir mucho. Para esos casos podemos encontrar varias soluciones. Una de ellas sería la utilización de cortinas. Aunque pueda parecer un elemento decorativo más, las cortinas pueden diferenciar espacios, pueden otorgar una cierta privacidad y además pueden ser un objecto importante dentro de la decoración y del estilo de nuestro proyecto.

Otro sistema, low-cost, es la utilización de elementos reciclados, como mobiliario antiguo, pequeños elementos sobrantes en la ejecución de una obra o incluso aprovechar el cambio de ventanas para utilizar las antiguas a modo de biombo. En estos casos la imaginación y la creatividad es nuestro mayor aliado.

Un clásico entre los clásicos, que poco a poco vuelve a escena, es el biombo. Antiguamente utilizado como vestidor, ahora puede ser un gran aliado para dividir habitaciones. No solo en los dormitorios, también es un elemento capaz de ocupar una sala de estar. Separando el comedor del salón o dentro del mismo estar. Separando la zona de televisión de nuestro rincón de lectura particular.

Al realizar estas transiciones debemos tener en cuenta el grado de privacidad del que queremos gozar en cada rincón de nuestra casa. Nunca podemos olvidar que cada sala tendrá su propia actividad.