Diseño interior: Aprovechar el espacio bajo las escaleras

Cuando se trata de espacio, sobretodo en proyectos con los metros cuadrados limitados, siempre se intenta aprovechar al máximo cualquier rincón. Uno de los sitios con gran potencial son las escaleras, un espacio que muchas veces se da por perdido aunque tenga valor para albergar algo más que un trastero bajo las escaleras.

Las escaleras son un elemento muy importante, con mucho peso visual en la composición del diseño interior de nuestra vivienda. Por eso, cuidar al máximo los detalles de una escalera es primordial. El tipo de peldaños, el pasamanos, la combinación de materiales y/o colores y la importancia que tendrá dentro de nuestro proyecto y la distribución interior de la vivienda.

Ideas para aprovechar el espacio bajo de las escaleras.

Una forma muy conocida y recurrente de aprovechar el espacio residual bajo los peldaños, es una estantería para guardar nuestra colección de libros. Los detalles de estas estanterías pueden ser muy determinantes para la composición interior. Utilizando el mismo material que los escalones, el mismo tono que la barandilla o simplemente con el mismo color de las paredes, y así, pasar de una estantería bajo la escalera a una micro biblioteca que otorga un toque de interiorismo sutil pero acorde al conjunto, complementando y potenciando el estilo propio del lugar.

Aunque no es la única opción. Si no disponemos de una gran biblioteca o nuestras aficiones son otras, también podemos convertir nuestro bajo escalera en un espacio de decoración o una zona de evasión personal. Cada proyecto debe ser estudiado y valorado con el cliente para poder encontrar la solución más adecuada en cada caso.

En algunos proyectos, cuando se consigue optimizar al máximo el espacio disponible, se puede decir que menos espacio se convierte en más aprovechamiento, «menos es más». Y en pisos de estudiantes, residencias con varias plantas o incluso en la casa particular de un autónomo o de un aficionado a las manualidades, la escalera puede convertirse en el despacho perfecto. Un rincón de inspiración y retiro, de estudio y trabajo, de creatividad y diversión. Pero al fin y al cabo un espacio propio.

Es importante saber reinventar el espacio del que disponemos, optimizarlo al máximo y adaptarlo a las necesidades de cada usuario. Y si aplicamos este criterio a los distintos rincones de nuestra casa, podremos sacar el máximo, aumentando así los metros cuadrados útiles y la experiencia de vivir en nuestro hogar.