APARTAMENTO DIPUTACIO – BARCELONA – 2018/2019


Este piso situado en la Calle Diputación en el Eixample Barcelonés tiene una superficie de 75m2. Los propietarios son una joven pareja con una hija y necesitaban un piso con 3 habitaciones. Una habitación tipo suite con vestidor, una habitación para la pequeña y otra habitación que fuera estudio y habitación de invitados.

El apartamento era muy antiguo, el estado era el originario, no se habían hecho prácticamente cambios desde su construcción, hace casi un siglo. El piso necesitaba una reforma completa pero la idea era mantener dentro de lo posible elementos originales de la vivienda.

Se hicieron unos cambios importantes a nivel distributivos, el salón se amplió incorporando la habitación existente lateral que derivó en un amplio salón con cocina abierta con una isla central. Los muebles de la cocina se distribuyeron a lo largo de toda la pared para aportar un gran espacio de almacenamiento hasta el techo. En la pared modular de color blanco se abrió un nicho de color gris lacado que contrasta con el resto de la pared donde se colocó el fregadero y espacio de trabajo. Todos los electrométricos están integrados para dar continuidad visual a la pared. Todos los tiradores están ocultos a excepción  de una línea de punta a punta tipo tirador uñero fresado que muestra la madera interior del material fenólico laminado de alta densidad de las puertas. Se eligió un material blanco laminado sobre tablero fenólico de abedul que deja la madera vista en todos los cantos de las puertas y frente de los cajones. Al otro lado se colocó una isla donde se sitúan la zona de cocción completada por una gran campana decorativa. Este elemento, desde la perspectiva del pasillo y del salón, se percibe como un gran bloque de mármol vetado, donde las vetas siguen a lo largo de todas las direcciones. Las encimeras son de Neolith. Internamente se colocó, horno, microondas y una serie de cajones sin tiradores con apertura tipo “push” para que las líneas sean lo más limpias posibles.

Lateralmente se colocó una mesa redonda de cristal delante de los cuatro ventanales que sirve de comedor y en la esquina opuesta se construyó un gran bloque que alberga una chimenea de gas esquinera.

Los techos del salón se derribaron para sacar a la luz una bovedilla catalana de ladrillo visto con viguetas de hierro. Se conservó la estructura originaria que combina con un bloque blanco sobrestante la zona de la isla de la cocina.

Lo suelos son los originales de baldosa hidráulica, se restauraron, limpiaron y abrillantaron. En el salón se combinaron con islas de parquet macizo de la marcas Junckers, el mismo juego de materiales y texturas se pensó para el pasillo.

En el recibidor y a lo largo de todo el pasillo se descubrieron las paredes originales. Debajo de varias capas de papel pintado vino a la luz después de casi un siglo lo que eran los colores originarios con infinidad de matices amarillos, verdes, marrones y azules. El paso del tiempo está plasmado en estas capas de pintura de hace muchos años, textos manuscritos indescifrables, arañazos y golpes en estas paredes de los antiguos inquilinos de esta vivienda se dejaron a la luz como si fueran cuadros dibujados por los años y combinados con zonas de color blanco para dar aún más importancia a estos bonitos lienzos.

La antigua cocina que estaba situada a un lado del pasillo se transformó en baño y vestidor con acceso directo a la habitación principal. La puerta de la cocina se cerró con un cristal laminado opaco para aportar luz al pasillo y privacidad al interior del baño. Se abrió un nuevo acceso directo a la habitación de matrimonio desde el vestidor.

Los suelos de ambos baños son de mármol blanco Macael colocado a rombo, las paredes del baño de la suite son del mismo material pero en un formato más pequeño y rectangular, el baño de invitados en cambio tiene baldosas blancas pequeñas colocadas a rompejunta.

Platos de ducha en resina blanca, mamparas de cristal con puertas correderas  y lavabo sobre-encimera con sobres de roble barnizado completan los baños. En el baño de invitados se recuperó la antigua fregadera de la cocina existente, se pulió y abrillantó y se colocó como pica del nuevo baño completado por grifería Grohe empotrada a pared.

Se conservaron las puertas y ventanas originales, se restauró toda la carpintería y se volvió a pintar de color blanco.

Todas las instalaciones se hicieron desde cero, y se dotó al piso con una climatización por conducto, de esta forma se puede calentar o enfriar el piso por completo de forma rápida y uniforme en todas las estancias.

El proyecto se llevó a cabo en aproximadamente cuatro meses, desde las fases preliminares del proyecto hasta la finalización y entrega de las llaves a los clientes, pasando por todo el proceso de selección de los materiales y la ejecución de la obra.

En LF24 nos dedicamos a proyectos de reforma integral como este, gestionado por completo desde el diseño hasta la ejecución de la obra, estudiando al detalle todas las instalaciones,  iluminación, diseño de muebles a medida, carpintería y acabados especiales todo con la máxima profesionalidad que nos  caracteriza.